Para ser amado, es necesario hacer saber cómo nos pueden amar. Con el pasar de los años es común dar por sentado que nuestra pareja ya sabe todo de nosotros. Pero las personas cambiamos de gustos e intereses con el tiempo, además, no es sencillo terminar de conocer por completo a una persona. En el artículo de ¿se termina el amor? Explico las razones por las cuales es necesario “volver a entrenar” ciertas condiciones básicas de nuestra relación de pareja, para poder facilitar la unión y la resolución de problemas.

Dentro de la terapia de pareja, solemos abordar distintas técnicas de comunicación, gestión emocional y resolución de problemas. Aún con todo ello, una responsabilidad importante que puede tomar cada miembro de la pareja es hacer saber asertivamente cómo promover que nuestra pareja nos pueda hacer sentir mejor. Ser asertivo no implica exigir. Los detalles sobre la asertividad no los menciono ahora porque ¿ya leíste el entrenamiento en asertividad verdad?

Para esta técnica no aplica la idea de: “si lo tengo que pedir ya no lo quiero”. Porque bajo la idea de “si tú no caminas yo no camino”, a final del día, nadie habrá avanzado hacia lo que es importante.  Además de que en la terapia de pareja cabe promover y respetar la idea de que “para recibir, lo importante es dar”. Por último, esa actitud encaja con el estilo de comunicación pasiva.

Un beneficio de la caja de los deseos es entender qué emotiva a nuestra pareja y nos enseña cómo suele reaccionar a determinados estímulos, otras veces nos ayuda a recordarlo. Cuando hablamos de incentivos nos referimos a cosas sencillas, como salir a pasear al parque, abrazar, decir un cumplido acerca de su persona, coqueteo, un mensaje atento por la mañana, alguna flor (algo sencillo), etc.… pero lo más importante es que cada miembro se ponga a pensar realmente qué es lo que le gustaría hicieran por él. Al realizar este ejercicio muchas personas descubren que no sabrían decirlo o solamente se les ocurren darle a su pareja dos o tres cosas qué los haría sentir contento dentro de la relación.

A las personas nos pueden gustar cientos de cosas. Por eso resulta curioso sólo poder identificar dos o tres cosas que pueda hacer tu pareja. Esto puede ser el reflejo de una “barrera” personal al respecto que promueva una profecía autocumplida. Es difícil tener contento a alguien que no sabe qué lo hace feliz, o si pocas cosas pueden hacerlo feliz.

Entonces, imagina que estás con un genio que va a cumplir tus deseos. Pero es un genio medio chafa porque tu terapeuta compró esta lámpara en “La lagunilla” (es una lámpara pirata). Así que sólo cumple deseos simples, económicos y pequeños. Además, solamente va a cumplir tus deseos si como mínimo son 15 y cumplen con los requisitos mencionados. El genio también es un poco distraído, así que tus deseos deben ser muy concretos y específicos en términos de acción o conducta (algo que ser pueda ver y escuchar en concreto).

Así no te entiende el genio (ni tu pareja, ni nadie):

“Quiero que me respete”,” que me trate bonito”, “que me tolere”, “que me haga sentir bien”.

Así te entiende el genio (y todo el mundo):

Siendo específico en el CÓMO:

  • “Que me mande un mensaje atento por la mañana”, “Que me diga un cumplido de manera espontánea”, “que me abrace al llegar de trabajar”, “que me traiga un gansito de la tienda”:

Reglas sencillas:

  • Nada demasiado difícil de llevar a cabo o que interfiera en demasía con las necesidades de trabajo de cada quién.
  • Procurar lo social sobre lo material: claro que puede haber algún pequeño detalle material que no implique un gran sacrificio (como una rosa, dulces, etc…), pero es recomendable enfatizar lo que implique interacción entre ambos (quizás una cosa material por cada tres sociales).

Necesitarás:

  • Una pluma.
  • Tiras o cuadrados pequeños de papel.
  • Dos cajitas pequeñas.
  • Dejar de evitar en cualquier madriguera de tus evasiones y argumentos para darle importancia, recordando que de lo contrario lo único que te queda es quejarse y ser infeliz con tus argumentos.

Pasos a seguir:

1.- En pequeños papelitos escribirás tus pequeños deseos. Deben ser como míni 15 deseos. Se vale repetir, pero máximo una vez. Recuerda que no ser creativo con esto se relacionará con la dificultad que tu pareja tendrá para hacerte feliz.

2.- Colocarás tus papelitos en la caja y se lo entregarás a tu pareja. Debe haber reciprocidad en la tarea (ambos deben hacerla), si no es así, es momento de tener una charla asertiva sobre el deseo de mejorar la relación o no. Se puede dejar la cajita en algún lugar de tu hogar que sea accesible y visible todos los días (por ejemplo, a un lado del espejo donde te peinas en las mañanas).

3.- Con un mínimo de 3 veces a la semana y un máximo opcional, debes sacar al azar un papelito de la caja en aquel momento de la semana en el que te sea posible. Pero recuerda que deben ser como mínimo 3 veces a la semana. Puede que tu pareja no te vea, pero no es válido regresar el papelito y cambiarlo por otro, ni tampoco abrir los demás papelitos para ver que hay, ni abrirlos si no los vas a cumplir. Esto quitará la sorpresa y te hará generar prejuicios. Recuerda que en ocasiones tienes que preguntarte si tu mente es tu amiga o tu enemiga. Es por ello que después de sacar un papelito, tienes que tratar de cumplirlo en la menor cantidad de tiempo posible. No puedes avisar a tu pareja en qué momento vas a sacar un papelito, trata de no ser predecible. Si no podrás verla en persona a la brevedad, deberás tener muy presente la tarea para el primer momento en el que veas a tu pareja en persona o como una meta que realizarás hoy. Independientemente de las ideas con las que te puedas enfrentar (pueden ser válidas), la cuestión es cumplir llevando a cabo la conducta, independientemente de todo (incluso de las ganas que tengas de hacerlo o de los pensamientos que tengas).

4.- No es válido esperar que la otra persona reaccione de determinada manera (pensar que “debe darme las gracias” o “sacar los mismos papelitos que yo”) pues todos somos distintos (especialmente los integrantes de la pareja) y para ello hay un mínimo de veces que puede ir incrementando gradualmente en la medida en la que el terapeuta lo considera conveniente. Las indicaciones son claras y cada quién debe cumplir su parte, literalmente, “independientemente de todo lo demás problemas”. Esto no se trata de que tu pareja deba cumplir, se trata de que tú debas cumplir, pues si no deja de caminar porque el otro no lo hace, nadie progresará. El progreso ocurre aún cuando pones de tu parte, porque eso te puede ayudara ser asertivo con tus necesidades.

5.- Cuando termines de sacar TODOS los papelitos, vuelves a regresar los que sacaste antes a la caja, debido a ello es necesario guardar los que vayas sacando. Puedes tener otra cajita para ello o ponerlos a un lado. También puedes darle a tu pareja papelitos con nuevas cosas que se te ocurran y el/ella puede hacer lo mismo. Ahora bien, la actividad nos ha enseñado qué le gusta a nuestra pareja, cómo reacciona y cómo nos sentimos cuando reacciona así. Por lo que puedes ir adaptando la técnica a un comportamiento cotidiano, sin dejar de tener presente el apego a la técnica. Las reacciones que tu pareja tiene hacia lo que tu haces, también pueden hacerte sentir mejor y por lo tanto, mejorar la relación, independientemente de si tu pareja saca papelitos o no.

Si en la relación de pareja podemos tener una cajita de los deseos de nuestra pareja en nuestra mente, las cosas serían más sencillas.